Los Reales Decretos publicados esta mañana en el Boletín Oficial del Estado (RD 8/2020 y RD 465/2020)  concretan el alcance de las medidas de suspensión y aplazamiento de las obligaciones y plazos en el ámbito tributario. A continuación, hacemos un breve resumen de aquello que hemos considerado más relevante:

  1. La suspensión de los plazos administrativos decretada por el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declaró el estado de alarma, no afecta a los plazos de presentación de declaraciones y autoliquidaciones tributarias.
    Ello implica que, a fecha de hoy, la obligación de presentar el modelo 720, así como las autoliquidaciones de IVA, retenciones y pagos fraccionados del IS no está suspendida y, en consecuencia, debe cumplimentarse el plazo e ingresarse dentro del plazo voluntario que rige en la normativa general.
  1. En aquellos casos de liquidaciones ya notificadas por la Administración que han dado lugar al ingreso de una deuda tributaria, así como en los supuestos de acuerdos de aplazamiento y fraccionamiento concedidos, requerimientos, diligencias de embargo y solicitudes de información ya notificados, para formular alegaciones en procedimientos de aplicación de los tributos, sancionadores o de declaración de nulidad, devolución de ingresos indebidos, rectificación de errores materiales y de revocación, actuaciones todas ellas de las que se derive una obligación de contestación o ingreso cuyo plazo de no hubiera vencido a fecha de hoy  (18 de marzo de 2020), el plazo queda ampliado hasta el 30 de abril de 2020.
  1. Todos los nuevos plazos u obligaciones de ingreso derivados de deudas tributarias liquidadas por la Administración, acuerdos de aplazamiento y fraccionamiento concedidos, requerimientos, diligencias de embargo y solicitudes de información ya notificados, para formular alegaciones en procedimientos de aplicación de los tributos, sancionadores o de declaración de nulidad, devolución de ingresos indebidos, rectificación de errores materiales y de revocación, notificados a partir de hoy, día 18 de marzo, se extienden hasta el 20 de mayo de 2020, salvo que el plazo previsto por la norma general sea mayor, en cuyo caso resultaría de aplicación este último plazo más largo.
  1. La Administración Tributaria podría continuar con las actuaciones ya iniciadas o bien notificar el inicio de nuevos procedimientos durante el estado de alarma, si bien, la obligación de contestación de los obligados tributarios se prolongará hasta el 30 de abril en el caso de actuaciones ya iniciadas o como mínimo hasta el 20 de mayo en el supuesto de nuevos procedimientos.
  1. El plazo para interponer recursos o reclamaciones económico-administrativas frente a todos aquellos actos que se entiendan notificados no se iniciará hasta el 30 de abril de 2020 o hasta que se haya producido la notificación si esta es posterior a dicha fecha.

En nuestra opinión, si bien estas medidas denotan un importante esfuerzo por parte del Gobierno en flexibilizar los procedimientos, el mantenimiento generalizado para todos los contribuyentes de los plazos de presentación de las declaraciones y autoliquidaciones tributarias, sin eximir a aquellos empresarios en que por causas de fuerza mayor no puedan cumplir con esta obligación (y que incluso pudieran suspender el pago de las deudas tributarias resultantes), puede perjudicar fundamentalmente a los autónomos y pymes que apenas tengan medios para ello.