Desde el año 2015, aquellos contribuyentes del IRPF con un patrimonio en acciones de sociedades valorado en más de 4 millones de euros que trasladan su residencia habitual a otro país están obligados a liquidar el denominado “Impuesto de salida” (“exit tax”) mediante la integración en su IRPF de la ganancia patrimonial teórica correspondiente al valor de mercado de dichas acciones. Ahora bien, esta tributación se puede eliminar si el país de destino es otro Estado miembro de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo (Noruega, Islandia y Liechtenstein) y si durante los 10 años posteriores el contribuyente no transmite sus acciones.

Pues bien, la DGT, en su consulta vinculante V2959-19, de 24/10/19, ha considerado que este “exit tax” tampoco resulta de aplicación si el país de destino es Suiza.