El Tribunal Supremo, en sentencia de 5/11/19, ha pasado a considerar que la indemnización por el cese de un alto directivo por desistimiento del empresario está exenta del IRPF (art. 7.e de la LIRPF) hasta el importe de 7 días por año, establecido con el límite de 6 mensualidades, tal como establece el RD 1382/1985 de alta dirección. Esta sentencia contradice el criterio aplicado hasta la fecha por la Administración Tributaria y  abre la puerta a que aquellos directivos cesados desde el año 2015 puedan solicitar a Hacienda la devolución del impuesto pagado en exceso, más los intereses de demora.