En la consulta vinculante V2651-19 emitida por la DGT el 26/9/19 queda claro que cuando un contrato de arrendamiento de un local tenga un período de carencia, en el cual el arrendatario se compromete a la realización de obras de acondicionamiento del mismo, el arrendador debe repercutir a la parte arrendataria el IVA correspondiente a los meses de carencia en los que no se satisface la renta pactada por el arrendamiento, fijándose en este caso como base imponible el importe total de los gastos de las obras de adecuación que han acordado realizar en el local.