Por primera vez se ha pronunciado el Tribunal Supremo en dos sentencias del 16 y 17 de diciembre de 2019 sobre la procedencia o no respecto de la aplicación de la cláusula de cierre, prevista en el artículo 70.2 de nuestra Ley del IVA, comúnmente conocida como regla de “uso efectivo”. En particular, ambas sentencias versan sobre los servicios de publicidad prestados por una sociedad española del grupo de una conocida casa de apuestas a otra sociedad gibraltareña, también del grupo, no establecida en el territorio español, en principio deslocalizados a efectos de su tributación por IVA, pero gravados finalmente por el impuesto como consecuencia de la aplicación al caso concreto de la citada regla de cierre.

Pues bien, el TS ha considerado que, en la medida en que la actividad desplegada por la sociedad española lo es para el conocimiento de la marca en España y se limita esencialmente al mercado español, procede sujetar al IVA los servicios de publicidad prestados por dicha sociedad española, sin que tampoco pueda aplicar esta regla de forma parcial (tal y como ha reconocido la Dirección General de Tributos en diversas consultas vinculantes) en función del porcentaje de los ingresos locales con los mundiales.

En base a este nuevo criterio las compañías tendrán que revisar cómo afecta a aquellos servicios que prestan a entidades no residentes de la Unión Europea que estén considerando no sujetos al IVA español o sujetos al IVA de forma limitada mediante una aplicación “parcial” de la regla de uso efectivo.