El TEAC, en su resolución de 25 de junio de 2019, ha reconocido la posibilidad de subsanar determinados requisitos formales que ya existían en el momento del nacimiento del derecho a deducir, pero considera necesario que la subsanación se realice con unas garantías mínimas, que exige que dichos errores sean objeto de enmienda por parte del expedidor de la factura, y no por la propia entidad que pretende el ejercicio del derecho y la consecuente obtención de la devolución.