La Audiencia Nacional, en su sentencia de 19 diciembre 2019, ha rechazado indemnizar a un contribuyente por los errores que una funcionaria de la AEAT cometió al realizar su declaración del IRPF, consistente en imputarle un incremento patrimonial por cuantía muy superior a la real y omitió la consideración de discapacitado del declarante.

La AN ha considerado que en este caso no se ha acreditado del daño, pues ni siquiera había finalizado la comprobación y el hecho de presentar una declaración complementaria no acredita el error en la primera declaración.

En cualquier caso, la conclusión es que las declaraciones del IRPF confeccionadas y presentadas por funcionarios de la AEAT, dentro del servicio de atención a los contribuyentes, no eximen de responsabilidades a éstos, mientras que los funcionarios en principio quedan exonerados, salvo que se acredite el daño causado.