El Tribunal Supremo, en su sentencia de 30/3/2021, ha entendido que la exención de las acciones y participaciones sociales en “empresas familiares” en el Impuesto sobre el Patrimonio NO se entiende aplicable a los préstamos participativos contraídos con entidades mercantiles, dado que estos préstamos no son equiparables con los fondos propios de entidades mercantiles.

Teníamos esperanzas de que el Tribunal Supremo aceptara esta exención, pero no ha podido ser. Aun así, esperemos que sí acepte la afectación de los préstamos, sean o no participativos, a la actividad económica de una compañía a afectos de los beneficios fiscales del Impuesto sobre Sucesiones Donaciones, cuando resuelva el auto de 24 de septiembre de 2020, que ya anunciamos en nuestro Flash Fiscal del pasado 28 de enero.