El TSJ de Catalunya, en su sentencia de 10 de junio de 2020, ha entendido que los intereses satisfechos por una compañía española por un préstamo otorgado por el socio mayoritario para el pago de dividendos no son deducibles, en tanto la sociedad tenía una situación financiera saneada y no ha probado de manera suficiente que el préstamo tuviera por objeto financiar su actividad ordinaria sino el pago de dividendos.

Este criterio contradice el de la sentencia de la Audiencia Nacional de 13 de marzo de 2020, que comentamos en nuestro Flash Fiscal del pasado 22 de octubre. Se trata de un tema ciertamente conflictivo.