El Tribunal Supremo, en su muy reciente sentencia del pasado 8 de febrero de 2021, considera que los intereses de demora satisfechos a la Administración, tanto los exigidos en una liquidación practicada en un procedimiento de comprobación como los devengados por la suspensión de la ejecución del acto administrativo impugnado, son deducibles a efectos del IS por estar correlacionados con los ingresos y no tener carácter sancionador, sino indemnizatorio.