Recientemente hemos tenido conocimiento de una sentencia del Tribunal Económico Administrativo Regional de Catalunya (TEARC) sobre una liquidación que practicó la inspección a una compañía sobre el tratamiento fiscal a efectos del IVA y del Impuesto sobre Sociedades de los coches cedidos a sus empleados.

Antecedentes. Los antecedentes del caso son los siguientes:

  • La empresa deducía el 50% del IVA soportado.
  • El otro 50% del IVA lo consideraba como un gasto a efectos del Impuesto sobre Sociedades.
  • A efectos del IRPF, consideraba que un 80% de la utilización del coche era de uso privativo y un 20% de uso laboral, excepto para algunos empleados que el uso privativo era del 32% y el laboral del 68%.
  • El alcance de la inspección era el IVA y el IS, y no revisó el tratamiento a efectos del IRPF.

Propuesta de liquidación. La propuesta fue la siguiente:

  • IVA:
  • La cesión de los vehículos a los empleados para uso privado constituye además de una retribución en especie, una prestación de servicios realizada a título oneroso sujeto y no exento al IVA.
  • La Sociedad tenía que haber repercutido el IVA por esta cesión.
  • Derivado de lo anterior, el 100% del IVA soportado tiene la consideración de IVA deducible en las autoliquidaciones del IVA.
  • IS:
  • Dado que las cuotas del IVA soportadas son deducibles al 100%, no se admite la deducción como gasto de dichas cuotas a efectos del Impuesto sobre Sociedades.

Para determinar la distribución entre el uso privado y el uso laboral, la inspección aplica el criterio basado en la disponibilidad del vehículo y no el criterio basado en el uso efectivo.

Utilizando este criterio de “facultad de disposición” se aplica el siguiente calculo:

  • Las horas totales anuales ascienden a 8.760 horas (365 días x 24 horas).
  • Las horas de jornada laboral, según convenio colectivo, son 1.754 horas anuales.
  • El porcentaje de disposición privada del vehículo es del 80% (7.006/8760 x100).

Conclusiones. Derivado de la liquidación propuesta por la inspección y ratificada por el TEARC se pueden concluir los siguientes puntos:

  • Por regla general la inspección utilizará el criterio basado en la disponibilidad (“facultad de uso ”) de los vehículos, excepto en aquellos casos en los cuales la empresa pueda justificar que el criterio basado en el uso efectivo de los vehículos para la actividad laboral es muy distinto del que resultaría de la disponibilidad de uso.
  • La  utilización del criterio anterior, basado en las horas de la jornada laboral, comporta un porcentaje de uso privado de aproximadamente un 80%.
  • Procede deducir el 100% del IVA soportado en las autoliquidaciones del IVA y no aplicar la presunción de deducción del 50%.
  • Procede repercutir al empleado el IVA por la parte de la cesión del vehículo que corresponde al uso privativo.
  • Si no se actúa de esta forma la inspección considera que no procede registrar ningún gasto correspondiente a las cuota de IVA como gasto deducible a efectos del IS.

En nuestra opinión, la parte más débil de la resolución del TEARC es la referente a la no aceptación de la deducción fiscal a efectos del IS de las cuotas del IVA, que bien no son deducidas en las liquidaciones del IVA o bien son repercutidas al empleado, pero finalmente el empleado no las paga a la empresa.

Este punto de la resolución del TEARC es probable que sea recurrido, considerando que existirían argumentos para obtener una resolución favorable y aceptar finalmente que las cuotas de IVA que no se cobran de los empleados, sí tienen que tener la consideración de gasto fiscalmente deducible a efectos del Impuesto sobre Sociedades.