Tal y como informamos en anteriores FF, el Tribunal Constitucional (TC) declaró inconstitucional el RDL 2/2016, que introdujo modificaciones sustanciales en el régimen de cálculo y liquidación de los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades (IS). A raíz de ello, hemos ayudado a clientes afectados a impugnar los pagos fraccionados de los ejercicios 2016 (octubre y diciembre) y 2017, y Hacienda ya les ha empezado a pagar los intereses de demora.

En nuestra opinión, las mismas razones por las que el TC declaró la inconstitucionalidad del RDL 2/2016 serían aplicables al RDL 3/2016 de 2 de diciembre, que modificó aspectos muy significativos y sustanciales del IS, entre ellos los siguientes:

    • Nuevos límites a la compensación de BINS (al 50% o al 25%) en función de la cifra de negocios,
    • la no deducibilidad de las rentas negativas en la extinción de sociedades participadas, cuando derivan de una operación de reestructuración, y
    • la obligación de integrar las pérdidas por deterioro deducidas en ejercicios anteriores.

En base a la sentencia referida del TC es bastante probable que se presente una cuestión de inconstitucionalidad contra el RDL 3/2016 y, si ello ocurre, las disposiciones aprobadas en dicha norma previsiblemente serán declaradas nulas.

Dado lo extenso de las medidas que se verían afectadas, es posible que los efectos de la sentencia se limiten a aquellas entidades que hubieran impugnado el RDL 3/2016 y que para el resto de entidades, ello solo tuviera efectos a partir de la fecha de la sentencia.

En base a lo anterior recomendamos revisar el impacto que podría tener la declaración de inconstitucionalidad del RDL 3/2016 en las empresas afectadas a efectos de que valoren la conveniencia de las declaraciones no prescritas del IS, teniendo en cuenta que se produciría la interrupción del período de prescripción.